Coque finds an old, rusty amateur rocket in his late uncle’s garage and decides to launch it from the community pool “to celebrate the new season.”
He, Maite (enthusiastic as ever), and Vicente Maroto (who believes it’s a CIA plot) try to assemble it. The rocket misfires, flies sideways, and crashes into Maxi Ángels’ new gluten-free, soy-based, artisanal churro stand, exploding it.
Maxi stares at the smoke, then deadpans: “Bueno, al menos eran sin gluten.”
Si hay una baja importante, tiene que haber una incorporación de altura. Y Telecinco ha tirado la casa por la ventana. En el episodio 1 de la temporada 16 de La que se avecina hace su entrada triunfal Silvia Abril interpretando a Palomita Román, una ex estrella de la televisión autonómica de los años 90 que ha perdido toda su fortuna en una estafa piramidal de criptomonedas.
Palomita alquila el piso de Recio (para sorpresa de nadie) con la intención de montar un salón de belleza para mascotas con spa incluido. Desde su primer minuto, se produce un choque nuclear con Amador Rivas. Al ver que el nuevo negocio podría atraer a "perros finolis" al edificio, Amador declara la guerra, colgando jamones en el balcón de Palomita para "dar clase al barrio". La química entre Pablo Chiapella (Amador) y Silvia Abril es instantánea, recordando a los grandes dúos cómicos de la historia de la serie. la que se avecina temporada 16 episodio 1
La decimosexta temporada de La que se avecina arrancó el domingo 12 de mayo de 2024 en Amazon Prime Video, marcando un nuevo hito para la comedia creada por los hermanos Alberto y Laura Caballero. Tras el éxito rotundo de la temporada anterior, que batió récords de audiencia en la plataforma, el primer episodio de esta nueva entrega prometía y cumplió con la esencia que ha mantenido a la serie en la cima durante años: el absurdo, la sátira social y las tramas rocambolescas.
A continuación, detallamos los puntos clave del primer episodio y lo que los espectadores pueden esperar de esta temporada. Coque finds an old, rusty amateur rocket in
El hilo conductor del primer episodio es, sin duda, el juicio a Antonio Recio (Jordi Sánchez). Acusado de varios delitos relacionados con sus estafas piramidales (los famosos “masajes tailandeses”), el presidente de la comunidad se enfrenta a una posible condena de 15 años. Sin embargo, la sorpresa llega cuando el tribunal, viendo la presión mediática y el “circo” montado por la prensa sensacionalista, dicta una sentencia sorprendente: pena de prisión, pero con trabajos para la comunidad. Y no cualquier trabajo: Antonio será el nuevo conserje del edificio.
La puesta en escena de la sala de vistas es un derroche de cameos. Javi Gutiérrez (como Mariano), Cristina Medina (como Lola) y Macarena Gómez (como su abogada, Lola Trujillo) protagonizan un duelo dialéctico que es puro oro cómico. Y Telecinco ha tirado la casa por la ventana
Una de las noticias más relevantes que rodean el estreno de esta temporada es la ausencia temporal de uno de los pilares de la serie: Jose Luis Gil (Enrique Pastor). Debido a problemas de salud del actor, su personaje tuvo que ser escrito temporalmente de la trama de forma respetuosa, explicando su ausencia mediante una baja médica (argumentando que su personaje necesitaba reposo tras el estrés del incendio y la ruina). Esto obligó a los guionistas a reajustar las tramas, dándole más peso a Maite Recio como personaje individual.
Por otro lado, la producción confirmó el regreso de personajes carismáticos que habían tenido menos protagonismo en temporadas anteriores, buscando recuperar la dinámica de grupo original que tan buenos resultados dio en el pasado. Nombres como los de Araceli Madariaga (Isabel Ordaz) y Antonio Recio (Dani Rovira) son mencionados constantemente por los fans, aunque en este episodio inicial el foco está en los residentes actuales.
El tercer pilar del episodio es Enrique Pastor (Fernando Tejero), que sigue hundido en una crisis depresiva tras su ruptura con Berta. En una escena que ya es viral en redes, Enrique se atrinchera en el portal del edificio con una caja de 50 donuts y se niega a subir a su casa. Su alegato sobre los donuts como metáfora de la vida (“el donuts tiene un agujero, como mi corazón, y está recubierto de azúcar falso, como mi felicidad”) es el momento más absurdo y brillante del capítulo.